Jorge Arriaza , presidente de la Asociación de Industriales de El Salvador pidió a los países del istmo y de República Dominicana coordinar producción, inversiones y puestos laborales para enfrentar la competencia asiática mediante cadenas de valor que distribuyen procesos entre varios territorios
La competencia industrial con Asia volvió a quedar en el centro del debate regional. El presidente de la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI), Jorge Arriaza, afirmó que “un empleo que se genera en China, es un empleo que se ha perdido en Centroamérica”, al plantear la necesidad de que los países de la región articulen una estrategia común para atraer producción, inversión y puestos de trabajo.
Arriaza sostuvo que la industria ya no funciona a partir de empresas que elaboran por completo un solo producto dentro de un país. Según explicó, las cadenas de valor distribuyen las distintas etapas de producción entre varios territorios, una dinámica que obliga a Centroamérica y República Dominicana a coordinar capacidades.
“El mundo se mueve ahora a través de cadenas de valor, ya no de empresas que hacen un solo producto”, señaló el dirigente empresarial, durante una entrevista en el programa Diálogo 21.
Añadió que muchos bienes se elaboran con procesos que involucran a seis países, lo que abre una discusión sobre el lugar que la región puede ocupar frente a los bloques industriales asiáticos.

La industria regional busca actuar como bloque
La ASI promueve un encuentro regional con líderes industriales para debatir cómo la reconfiguración de las cadenas de suministro puede convertirse en una oportunidad para Centroamérica y República Dominicana. La propuesta apunta a que la región se presente como una plataforma industrial integrada para el continente, con condiciones para participar en procesos de manufactura, logística y servicios vinculados a la producción.
Arriaza consideró que la competencia no puede limitarse a esfuerzos aislados de cada país. El planteamiento es que las empresas centroamericanas y dominicanas dejen de competir de forma individual y busquen complementar sus capacidades para responder a las exigencias de compradores e inversionistas internacionales.
La discusión incluye la posibilidad de especializar territorios, conectar proveedores y facilitar el movimiento de mercancías. Para el presidente de la ASI, la meta es elevar la productividad regional y ofrecer una alternativa cercana a los grandes mercados del continente.
En ese escenario, la infraestructura aparece como uno de los ejes prioritarios. Carreteras, puertos, pasos fronterizos, transporte de carga y sistemas de energía forman parte de las condiciones necesarias para que una cadena productiva regional pueda operar con menores costos y plazos previsibles.
Arriaza también vinculó ese debate con el mercado laboral. Mencionó que la región debe analizar de forma permanente cómo responder a la demanda de trabajadores entre países vecinos, ante sectores que pueden requerir más personal o enfrentar dificultades para cubrir vacantes.
Bajo este contexto la ASI desarrollará este martes 29 de septiembre, desde la Federación de Cámaras y Asociaciones Industriales de Centroamérica y República Dominicana (FECAICA), el Congreso Regional de la Industria, bajo el título “Integración regional y liderazgo empresarial”. El encuentro reunirá a representantes del sector para analizar cómo la coordinación entre los países puede fortalecer la producción, la infraestructura y la capacidad de la región para insertarse en las cadenas de suministro del continente.

El Salvador busca jornadas laborales más competitivas
El Salvador busca posicionarse como un destino competitivo para la producción. Entre las estrategias en discusión figura la posibilidad de establecer esquemas de jornadas extendidas, con cuatro días de trabajo y tres de descanso, sin modificar el límite constitucional de 44 horas semanales.
El Consejo Superior del Trabajo (CST) analiza cerca de 10 propuestas para modernizar y redistribuir el tiempo laboral semanal. Arriaza indicó que cualquier modificación debe surgir de un acuerdo entre empleadores y trabajadores, además de contar con la aprobación del Ministerio de Trabajo según las características de cada sector.
El dirigente afirmó que la flexibilización de horarios podría contribuir a reducir costos operativos y mejorar la competitividad de las empresas, aunque remarcó que no debe afectar los beneficios ya establecidos para los trabajadores. También señaló que el transporte público y privado forma parte de la discusión, debido a los efectos que podrían tener jornadas con horarios distintos.
La propuesta regional que impulsa la ASI busca situar esos cambios internos dentro de una estrategia más amplia. Para Arriaza, la competencia con China exige que los países centroamericanos fortalezcan su producción, su infraestructura y su coordinación empresarial para retener y generar empleo.
(Con información de Infobae)