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¿Qué sucede si la diferencia de votos es mínima entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez?: Esto dice la Ley Orgánica de Elecciones

In América Latina, Política
junio 08, 2026

La norma electoral no contempla el concepto de “empate técnico” para la elección presidencial: quien obtenga un voto válido más que su rival gana. Pero cuando la diferencia es estrecha, el proceso se extiende días o semanas porque cada acta observada puede alterar el resultado. Así funciona el mecanismo

El Perú se mantiene expentante con los resultados de la elección del nuevo presidente en segunda vuelta. Los resultados a boca de urna muestran un ajustado margen entre Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, y Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú. Sin embargo, La pregunta que miles de ciudadanos se hacen es inevitable: ¿qué ocurre si la diferencia es mínima entre ambos candidatos? La respuesta está en la Ley Orgánica de Elecciones (Ley N.° 26859) y en la arquitectura institucional del sistema electoral peruano, que tiene respuestas precisas para ese escenario.

Lo que dice la Ley Orgánica de Elecciones

El punto de partida es el artículo 17 de la Ley N.° 26859, modificado por la Ley N.° 27387 el 29 de diciembre de 2000: “El Presidente y Vicepresidentes de la República son elegidos mediante sufragio directo, secreto y obligatorio en Distrito Electoral Único. Para ser elegidos se requiere haber obtenido más de la mitad de los votos válidos, sin computar los votos viciados y en blanco”.

La norma es clara en un punto que suele pasarse por alto: los votos nulos y en blanco no cuentan para determinar el ganador. La mayoría se calcula sobre los votos válidos, no sobre el total de sufragios emitidos. Eso significa que la base de cálculo puede variar según la proporción de votos impugnados o en blanco que se registren en la jornada.

¿Qué sucede si la diferencia de votos es mínima entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez?: Esto dice la Ley Orgánica de Elecciones¿Qué sucede si la diferencia de votos es mínima entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez?:| Foto: Gemini IA

El artículo 18 del mismo cuerpo normativo regula la segunda vuelta —que es precisamente la elección de este domingo— con una fórmula simple: gana quien obtiene más votos válidos de los dos candidatos en competencia. No existe umbral mínimo, no hay porcentaje requerido. En el balotaje, la lógica es de mayoría relativa entre dos: un voto válido de ventaja es suficiente para ganar.

No hay empate técnico

La ley peruana no contempla el concepto de “empate técnico” para la elección presidencial. Ese término pertenece al lenguaje de las encuestas y los conteos rápidos, no al texto legal. Lo que sí regula la norma, para el caso de empate en elecciones legislativas, es el sorteo; pero ese mecanismo no aplica a la Presidencia de la República.

Una imagen dividida. A la izquierda, Keiko Fujimori sonriendo en un escenario con confeti. A la derecha, Roberto Sánchez con sombrero, alzando el puño y hablando en un mitin.Cierres de campaña de Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, mostrando a los candidatos presidenciales en mítines masivos, rodeados de simpatizantes antes de las elecciones. (Imagen Ilustrativa Infobae)

¿Qué pasa cuando la diferencia es estrecha? El rol de las actas observadas

La diferencia entre lo que dice la ley y lo que ocurre en la práctica radica en el tiempo que toma certificar esa ventaja. Cuando el margen es reducido, cada acta observada se vuelve determinante.

El proceso funciona así: una vez cerradas las urnas a las 17:00, los miembros de mesa realizan el escrutinio manual, registran los resultados en el acta y la remiten a los centros de cómputo de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). Las actas que presentan inconsistencias numéricas, ausencia de firmas o datos ilegibles no se incorporan al conteo y se derivan como actas observadas a los Jurados Electorales Especiales (JEE).

La experiencia de la primera vuelta del 12 de abril ilustra la magnitud del problema: más de 67.000 actas observadas requirieron revisión por parte de los 60 JEE distribuidos en todo el país. La diferencia entre el segundo y el tercer lugar osciló entre 14.000 y 25.000 votos durante días, lo que mantuvo en suspenso la definición del segundo finalista hasta que el JNE proclamó resultados el 17 de mayo, más de un mes después de la votación.

Para la segunda vuelta, la ONPE confirmó que prescindirá del sistema digital de apoyo al escrutinio (STAE) y retornará al método tradicional de actas en papel. El jefe interino del organismo, Bernardo Pachas, justificó el cambio en la simplicidad del escenario: solo dos candidatos. Esa decisión agiliza el escrutinio en mesa, pero no elimina la posibilidad de actas con errores que deban ser revisadas.

Keiko Fujimori con camisa rosa y Roberto Sánchez con sombrero hablan en escenarios con confeti, frente a multitudes que los vitorean durante sus campañas.Keiko Fujimori y Roberto Sánchez lideran sus multitudinarios cierres de campaña el 7 de junio, congregando a miles de seguidores en distintos puntos de Perú. (Imagen Ilustrativa Infobae)

¿Quién resuelve y cuándo hay resultado definitivo?

La secuencia institucional es la siguiente: la ONPE procesa y publica el avance del conteo conforme recibe actas válidas. Las observadas van a los JEE, que celebran audiencias públicas con participación de personeros de los partidos para resolverlas. Una vez que todos los JEE emiten sus actas descentralizadas de proclamación, el pleno del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) convoca sesión plenaria y proclama al ganador.

Ese acto de proclamación del JNE es el único con valor jurídico definitivo. El conteo de la ONPE, por más avanzado que esté, no constituye resultado final. “Las actas que presentan inconsistencias numéricas o materiales pasan a los Jurados Electorales Especiales y, en última instancia, al pleno del JNE, que dictamina su validez o nulidad. Solo tras esa resolución, el conteo adquiere carácter definitivo”.

(Con información de Infobae)

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