La presión inflacionaria y el reciente ajuste salarial profundizan el desacuerdo entre el Ejecutivo, que pide menores tasas, y la autoridad monetaria, que prioriza el control de precios
El ambiente en la Junta Directiva del Banco de la República se vio alterado tras la salida abrupta del ministro de Hacienda y Crédito Público, Germán Ávila Plazas, justo cuando la entidad se apresta a tomar una decisión clave sobre la tasa de interés.
La ausencia del funcionario se produjo durante una sesión marcada por la tensión entre el equipo económico del Gobierno y la autoridad monetaria, según reportó Blu Radio. El retiro de Ávila anticipa un nuevo capítulo en la disputa sobre el rumbo de la política monetaria en Colombia.
El escenario resulta relevante, ya que la cita de este martes 31 de marzo de 2026 representa el segundo ajuste del año en la política de tasas.
El Banco Central sorprendió en enero con un incremento de 100 puntos básicos, llevando el tipo de interés al 10,25%. Desde entonces, la presión inflacionaria se mantiene, mientras los mercados y el Ejecutivo difieren sobre el camino a seguir.

La posición del Gobierno, encabezado por el presidente Gustavo Petro, se ha orientado a exigir menores costos de financiamiento. El mandatario ha insistido en que las tasas elevadas frenan el crecimiento y dificultan el acceso al crédito, tanto para empresas como para ciudadanos.
“Las tasas altas están asfixiando la economía”, reiteró en su momento el jefe de Estado, en línea con la postura defendida por Ávila.
Fuentes del Ministerio de Hacienda confirmaron a Blu Radio que el funcionario no participará en la rueda de prensa que el Banco de la República tiene prevista tras la junta. La cartera señaló que Ávila ofrecerá declaraciones propias en una jornada que podría definir el rumbo de la política monetaria en el corto plazo.
Las expectativas de los analistas apuntan hacia un nuevo incremento de 100 puntos básicos. De 25 entidades consultadas, 18 anticipan que la tasa se ubique en 11,25%, mientras siete estiman un ajuste moderado de 75 puntos básicos.
El consenso respalda la idea de que el Banco Central mantendrá una postura restrictiva, ante la persistencia de riesgos inflacionarios y el desanclaje de las expectativas.
Esto dijo el ministro de Hacienda después de salirse de la reunión: “Absolutamente incoherente”
Durante su pronunciamiento el 31 de marzo, Ávila Plazas sostuvo que la postura mayoritaria dentro del órgano directivo resulta “irresponsable con el país, absolutamente incoherente con la realidad mundial”, aludiendo al contexto económico global y local.

Según manifestó en declaraciones recogidas por Portafolio, cuando un ajuste tan pronunciado en la coyuntura actual. Añadió que la iniciativa de elevar la tasa de interés en 100 puntos básicos, después de otro aumento de igual magnitud en enero, situaría a Colombia en una posición atípica frente a los referentes internacionales.
El ministro argumentó que la decisión propuesta por cuatro miembros del directorio del Banco de la República podría poner en riesgo la recuperación económica colombiana.
A su juicio, la medida afectaría “de manera sensible y sostenida el esfuerzo de mantener la senda de crecimiento económico”, una preocupación que, según sus palabras, comparte con otros sectores vinculados al desarrollo productivo del país.
Los indicadores recientes evidencian una recuperación gradual de la economía colombiana, según informes del Banco de la República y el Ministerio de Hacienda. Ávila Plazas recalcó que un incremento súbito y desproporcionado de la tasa de interés podría frenar este proceso, dificultando la consolidación de la dinámica positiva observada en los últimos trimestres.

Aunque la inflación se mantiene bajo control, continúa siendo un factor de análisis, pero el exfuncionario consideró que la magnitud del ajuste propuesto no guarda proporción con los desafíos actuales.
En su declaración, Ávila Plazas remarcó: “No existe un banco central en el mundo que se atreva a tomar en semejante coyuntura las decisiones que se están proponiendo en la junta directiva del Banco de la República de Colombia”.
Afirmó que replicar estrategias ajenas a la realidad local podría tener efectos contraproducentes y afectar la confianza de inversionistas y agentes económicos. El economista insistió en que la estabilidad financiera y el crecimiento requieren políticas graduales y adaptadas al contexto nacional.