En pleno inicio de clases, la organización sindical desmiente el discurso oficial y critica la “ausencia de un Programa de Alimentación Escolar permanente, completo y de calidad”
La vuelta a clases ha marcado la escalada en el conflicto que sostiene la Federación Venezolana de Maestros (FVM) con el ministro de Educación, Héctor Rodríguez.
Mientras Rodríguez presagia un año escolar “maravilloso” y afirma que los docentes ganan en promedio unos 506 dólares al mes, la FVM le responde que “la infraestructura escolar carece de los servicios más básicos” y recuerda que su salario base se ubica entre 30 centavos y 1,5 dólares mensuales.
La organización sindical advierte que el Estado venezolano “ha incurrido en un abandono flagrante e indeclinable de su obligación constitucional y de sus compromisos con la sociedad de garantizar una educación pública, gratuita, obligatoria y de calidad”.
La FVM sostiene que las escuelas funcionan sin agua potable ni saneamiento adecuado, y con fallas en el servicio eléctrico “ni condiciones de habitabilidad”, esto último agudizado tras el doblete sísmico del 24 de junio.
Cuestionan la “ausencia de un Programa de Alimentación Escolar permanente, completo y de calidad”.
Diferencia
“Bono no es salario”, aclaran los educadores. En Venezuela, el salario mínimo está “congelado” desde hace cuatro años, cuando el gobierno lo llevó a 130 bolívares -menos de 30 centavos de dólar hoy-. Ese monto es el que se utiliza para calcular los pasivos laborales, situación que es rechazada por los sindicatos del país.
El gobierno interino de Delcy Rodríguez fijó en 240 dólares el “ingreso mínimo integral”, un bono que no tiene impacto en las prestaciones sociales. El ministro Rodríguez ha dicho que el ingreso mínimo de un maestro equivale a 240 dólares y que se elevaría hasta 506 dólares, según su nivel profesional.

La FVM insiste en que perciben “salarios de hambre”. “El Ministerio de Educación mantiene y arrastra una deuda estimada de 280% en incrementos salariales adeudados desde 2018”, afirman.
Los representantes sindicales denuncian que el régimen chavista les ha “despojado, eliminado y reducido primas y beneficios laborales irrenunciables”, que forman parte de su convención colectiva.
Los maestros solicitan a Rodríguez el “restablecimiento del diálogo formal” entre las partes para “dar soluciones concretas a la crisis laboral y educativa”.
La cartera de Educación señala que la matrícula escolar del país alcanza los 6 millones 9 mil 254 estudiantes. En enero de 2024, Nicolás Maduro aseveró que la matrícula ascendía a 8 millones 824 mil 512 estudiantes.

Rodríguez ha manifestado que su objetivo es llegar a los 7 millones de estudiantes. “La matrícula que nos falta es sobre todo de preescolar y maternal”, ha declarado el funcionario.
La debacle del sistema educativo venezolano queda en evidencia en los propios mensajes del régimen chavista. En una publicación en sus redes sociales, el Ministerio de Comunicación indica que “se acabó el horario a medias”, pues se han trazado como meta que los alumnos vuelvan a tener “cinco días de clase a la semana sin interrupciones”.
En ese mismo mensaje, apuntan que “las comunidades saldrán a buscar casa por casa a los muchachos que abandonaron los estudios”, y enfatizan que “los maestros jubilados que quieran volver a las aulas podrán hacerlo sin perder su pensión”, para hacer frente al déficit de educadores.
(Con información de Infobae)