La medida busca limitar los ingresos de Teherán en medio de la resistencia del régimen a lograr un acuerdo de paz en la región, el bloqueo del estrecho de Ormuz y el secuestro de buques portacontenedores
Estados Unidos interceptó y abordó un petrolero vinculado a Irán en el océano índico, en una operación destinada a frenar el comercio de crudo del régimen en medio de la creciente tensión en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
Según informó el Departamento de Guerra, fuerzas estadounidenses llevaron a cabo “una interdicción marítima y un abordaje de derecho de visita” sobre el buque sin nacionalidad M/T Majestic X, al que calificaron como sancionado y vinculado al transporte de petróleo iraní dentro del área de responsabilidad del comando INDOPACOM.

El “derecho de visita” es un procedimiento contemplado en el derecho internacional que permite a fuerzas navales inspeccionar embarcaciones sospechosas de actividades ilícitas, especialmente cuando carecen de bandera o nacionalidad definida.

“Seguiremos con la aplicación marítima global para interrumpir redes ilícitas e interceptar buques que proporcionen apoyo material a Irán, dondequiera que operen”, señaló el comunicado oficial. “Las aguas internacionales no pueden ser utilizadas como escudo por actores sancionados”, agregó.
Buques capturados por Irán
La operación estadounidense se produce en paralelo a una escalada en el estrecho de Ormuz, donde el régimen de Irán capturó recientemente dos portacontenedores en un episodio que agravó la crisis.

Croacia y Montenegro confirmaron que varios de sus ciudadanos forman parte de las tripulaciones retenidas. Dos marineros croatas y cuatro montenegrinos se encontraban a bordo del MSC Francesca al momento del abordaje por parte de la Guardia Revolucionaria iraní (IRGC), según informaron sus respectivos gobiernos.
Las autoridades indicaron que los tripulantes se encuentran ilesos, aunque evitaron brindar mayores detalles por la sensibilidad del caso.

El presidente del Sindicato de Marinos de Croacia, Neven Melvan, cuestionó la decisión de la naviera de operar en una zona de conflicto activo. “Sabemos que hay una guerra y que el estrecho está bloqueado, y creo que no se debería haber puesto a las personas ante semejante peligro”, afirmó.
Por su parte, el ministro de Asuntos Marítimos de Montenegro, Filip Radulovic, confirmó que los ciudadanos de su país también están a salvo.
Imágenes difundidas por la televisión estatal iraní mostraron el momento del abordaje: lanchas rápidas con banderas iraníes se aproximan a los buques, mientras soldados armados ascienden por escalerillas para tomar el control de las embarcaciones.

Datos de seguimiento satelital situaron a los barcos en las coordenadas 26.4865, 56.9274 al momento del incidente. La agencia semioficial Tasnim había informado previamente de su captura el 22 de abril.
La Guardia Revolucionaria acusó a los buques de operar sin permisos y de manipular sus sistemas de navegación.
Una ruta energética al límite
El estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas, atraviesa una situación crítica. Antes de la escalada, unos 130 buques transitaban diariamente por la zona; ahora, el flujo se ha reducido a apenas unas pocas embarcaciones.
Irán condicionó la reapertura del paso al levantamiento del bloqueo naval impuesto por Estados Unidos a sus puertos, mientras Washington respondió intensificando las interdicciones contra buques vinculados al comercio iraní.
Teherán no respondió de inmediato a la operación estadounidense en el índico, aunque en los últimos días denunció las acciones de Washington como una violación del derecho marítimo internacional.
Sin negociaciones activas y con ambos países endureciendo sus movimientos en el mar, el estrecho de Ormuz —clave para el equilibrio energético global— se encamina a una disrupción de impacto mundial.
(Con información de Infobae)