El piloto británico se estrelló a más de 260 km/h durante el Gran Premio de Japón tras intentar sobrepasar al argentino
El accidente de Oliver Bearman en el Gran Premio de Japón encendió el debate en la Fórmula 1 por la alta diferencia de velocidades que tienen los monoplazas durante la gestión de la energía. El incidente ocurrió en la vuelta 22 del circuito de Suzuka, donde el piloto británico perdió el control de su Haas durante una maniobra de adelantamiento sobre el Alpine de Franco Colapinto, lo que derivó en un choque de alta intensidad contra las barreras de contención.
The Guardian aclaró que no hubo maniobras desleales por parte del argentino en la acción: “Colapinto se mantuvo a la defensiva al tomar la curva a la derecha hacia Spoon, pero no se cruzó. Bearman simplemente se le acercó tan rápido que tuvo que salirse de la pista para evitar chocar con él”.
En el entorno de la FIA (Federación Internacional del Automóvil), el artículo sostiene que la organización ha actuado con diligencia durante las primeras tres carreras del año. El periodista apuntó que “era inevitable que, tras las primeras pruebas, se analizaran y debatieran los cambios”. La suspensión de los Grandes Premios de Bahréin y Arabia Saudita, sumada al parón de casi un mes previo a la próxima fecha en Miami, ofrece un período para que la FIA, la Fórmula 1, los equipos, los fabricantes de motores y los propios pilotos evalúen medidas correctivas.
En ese sentido, Richards sostuvo: “Existe, al menos, un acuerdo genuino y la voluntad de abordar el problema, especialmente tras el accidente de Bearman. Asimismo, no faltan mentes brillantes centradas en este asunto, lo cual es muy positivo en un ambiente tan competitivo. El reto reside en que la Fórmula 1 se está adaptando a medida que avanza la temporada y cada evento supone una nueva prueba, por lo que existe una gran presión para acertar y evitar otro golpe de suerte”.

Las declaraciones de los protagonistas aportaron detalles sobre el desarrollo de los hechos. Oliver Bearman compartió un video en sus redes sociales para tranquilizar a sus seguidores y al equipo Haas. “Me alegra informar que todo está bien. Realmente lamento lo que sucedió con el equipo. Ha sido un accidente inusual con una velocidad de cierre tan grande. Así que necesitamos regresar y entender todo”, expresó el piloto británico tras el fuerte impacto.
Por su parte, Franco Colapinto ofreció su visión sobre el incidente en el que resultó indirectamente involucrado. “Cuando miré en el espejo, estaba dando vueltas en el pasto. Pero incluso girando, me adelantó, así que imagínense la diferencia de velocidad. En algún momento se vuelve realmente peligroso. Me alegra que esté bien”. Posteriormente, el argentino reiteró su alivio por el estado de Bearman con un mensaje en Instagram: “Me alegro de que Ollie esté más o menos bien después del gran choque”.
La escudería Haas también comunicó que “Ollie se encuentra bien y no sufrió fracturas en su accidente”, un dato que trajo alivio a la comunidad del automovilismo tras las imágenes del piloto descendiendo del monoplaza con molestias en la pierna derecha.
Con la pausa obligada en el calendario de la Fórmula 1 por el conflicto armado en Medio Oriente, el ambiente del automovilismo internacional mantiene la atención en la evolución de las investigaciones de la FIA y ajustes que puedan surgir a raíz del accidente en Suzuka. El próximo compromiso oficial está programado para el primer fin de semana de mayo en Miami.
(Con información de Infobae)