La candidata del Centro Democrático experimentó un crecimiento de 13 puntos porcentuales en la intención de voto desde enero a marzo de 2026
Mientras la carrera presidencial se intensifica en Colombia, Iván Cepeda lidera con claridad la intención de voto de cara a las elecciones del 31 de mayo de 2026 con un 37,5%, al tiempo que Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia compiten en un empate técnico por asegurar el segundo lugar y el acceso a la segunda vuelta.
Los datos revelados por la encuesta de Guarumo y Ecoanalítica y publicados por El Tiempo, muestran una contienda definida por el crecimiento inédito de algunas candidaturas y el estrechamiento de las diferencias, elementos que redefinen el escenario electoral y anticipan una definición abierta para la primera vuelta.
Según el informe, Paloma Valencia experimentó un crecimiento de 13 puntos en la intención de voto desde enero, cuando contaba con apenas el 6,9%, hasta alcanzar el 19,9 % en el cierre del 25 de marzo de 2026. Este avance posiciona a Valencia, senadora del Centro Democrático, como la principal rival de De la Espriella —que registra el 20,2%— en la lucha directa por la segunda plaza a definir el 31 de mayo. La diferencia entre ambos candidatos es de solo 0,3 puntos porcentuales, situándolos en un virtual empate técnico.
Cepeda sostiene el liderazgo y enfrenta escenarios competitivos en segunda vuelta

El margen de error declarado es del 2,2%, lo que permite la posibilidad de que los resultados finales inclinen la balanza hacia cualquiera de los dos candidatos. Un 16,7% de los encuestados permanece indeciso y la opción por el voto en blanco retiene una presencia significativa con el 11%.
En otros eventuales escenarios de segunda vuelta, Cepeda mantiene la ventaja. Frente a De la Espriella, reuniría el 44,9% contra un 36,4% de su rival. En un enfrentamiento con Sergio Fajardo, la diferencia sería aún más amplia: un 44,8% para Cepeda y un 28,4% para el exalcalde de Medellín.
La encuesta también destacó el impacto que la reciente consulta primaria tuvo en la composición del electorado. Valencia se impuso en la Gran Consulta por Colombia y obtuvo aproximadamente 3,2 millones de votos de los 5,8 millones obtenidos por la alianza. Este respaldo se tradujo en un aumento marcado de su base electoral, lo que explica el ascenso.
El crecimiento de Iván Cepeda respecto a la anterior medición —de 33,6% en enero a 37,5% en marzo— es analizado por Víctor Muñoz, cofundador de Guarumo, como consecuencia de la victoria del Pacto Histórico en las elecciones legislativas. Muñoz señaló que este resultado favoreció a Cepeda aun sin aparecer en el tarjetón de las interpartidistas, explicando así parte de su avance.
Por el contrario, De la Espriella, tras alcanzar el 22,6% en febrero, descendió ligeramente hasta el 20,2% actual. Sergio Fajardo, mientras tanto, pasó de 5% en febrero a 3,9% en la medición de marzo; Claudia López registró una tendencia a la baja, quedando con el 2,3 %.
En posiciones más rezagadas figuran Santiago Botero (1,5%), Miguel Uribe Londoño (1,3%) y, por debajo del 1%, Carlos Caicedo, Roy Barreras, Clara López, Luis Gilberto Murillo, Mauricio Lizcano, Gustavo Matamoros y Sondra Mcollis, esta última registrada con el 0%.
Los márgenes de rechazo y la estabilidad del voto en blanco

Por primera vez desde el inicio de la campaña, el estudio de Guarumo indagó también sobre las fórmulas presidenciales por las que los encuestados no votarían nunca.
Un 37,2% rechaza la candidatura de Iván Cepeda y Aida Quilcué, mientras que Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo suman un 22% de rechazo. El binomio de Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo concentra un 14,7%, mientras que Claudia López y Leonardo Huerta alcanzan el 6,2%.
El voto en blanco, factor que ha fluctuado en los meses previos —13% en enero, 8,6% en febrero—, aumenta en marzo hasta registrar el 11%, mostrando la persistencia de un electorado aún distante de las candidaturas en competencia.
La encuesta de Guarumo y Ecoanalítica, publicada por el medio citado, resume el pulso de una contienda todavía abierta, marcada por el fortalecimiento de Iván Cepeda como favorito inicial, el ascenso competitivo de Valencia, la volatilidad en las tendencias de voto y el peso creciente de las definiciones de segunda vuelta, donde las alianzas y los rechazos personales jugarán un papel decisivo en la elección presidencial del 31 de mayo.
(Con información de Infobae)