El capitán de la selección argentina se refirió a los comentarios que hizo el legendario goleador brasileño y dudó cuando le consultamos por la chance de ganar otro Mundial: “Ya sería pedir demasiado”
“Uh, no termino más”, lanzó Messi el comentario espontáneo. Ya habían pasado por las entrevistas en la cancha, la entrega del premio del mejor jugador del partido. Y llevaba casi una vuelta de ese laberinto lleno de periodistas que en los Mundiales se llama zona mixta. Ahí fue cuando se dio vuelta, y al ver que quedaban más cámaras que enfrentar, se permitió reírse de sí mismo. Su cara era de felicidad, de placer, de satisfacción absoluta. Era mucho más que haber roto otro récord. Leo sabía que otra vez había dado un show. Estaba al tanto de la explosión de los chicos que lo siguieron en los colegios y que en muchos trabajos se paró durante dos horas para mirarlo por televisión. Si el poder es que la gente te quiera -como patentó alguna vez Riquelme- Messi hace rato es el hombre más poderoso de la Argentina.
Unos minutos después, entonces, encaró la curva y se detuvo a hablar con Infobae. Messi siempre fue generoso con el interlocutor conocido por él. Pueden tirarle 10 preguntas a la vez, que él prestará atención donde le parece tener que hacerlo. Y como hace años, responderá como capitán, como el líder del grupo. Nunca habló como estrella… “Estoy feliz de haber conseguido la victoria, que era lo más importante. Uno de los objetivos era conseguir los 6 puntos para terminar primeros. Estoy contento porque fue un partido durísimo. Austria es un equipo intenso. Por momentos nos costó agarrar la pelota. Al equipo lo afectó un poco mi penal errado al equipo. No nos crearon situaciones pero tenían la pelota. Después del parón, igual, Argentina volvió a controlar el juego”, dijo con brillo en los ojos.
-¿Esperabas un Messi así en el arranque del Mundial?
-Yo la verdad es que no juego pensando en la edad que tengo. Lo que veo es cómo me siento físicamente. Yo estoy bien, feliz y con ganas de seguir intentando aportar cosas al grupo. Quiero dar siempre el 100 por ciento de mí, al máximo, sin pensar en los años. Seguramente en algún momento el cuerpo explote y diga basta. Pero por ahora sigo disfrutando. Jugando, que es lo que más me gusta. Amo jugar. Ojalá pueda seguir haciéndolo bastante tiempo más.
Bien de estos tiempos, llegó el momento de mostrarle a Leo el teléfono con una placa del Instagram de Infobae con una frase del Fenómeno Ronaldo: “Messi tiene 38 años, Dios mío. A esa edad yo ya había dejado de jugar hacía cuatro años y pesaba 120 kilos”. El capitán argentino leyó, se sonrió y respondió con mucho respeto: “Justo me dijeron, ja. Él tuvo lesiones graves. Y no sólo una vez sino varias. Yo, gracias a Dios, no he pasado nunca por el quirófano. Eso dice mucho. Así y todo, como estaba Ronaldo, hizo desastres, ja”. El respeto de Leo por todos es un rasgo distintivo, más cuando se trata de un monstruo como este 9 crack.
Así iba saltando de tema en tema. El cumpleaños que se viene en unas horas, en el que no pedirá la Copa cuando cierre los ojos. El quiere salud para su familia, para él. “Y para la gente que siempre estuvo cerca. Me gusta seguir disfrutando de todos estos momentos. Me encanta estar en este grupo, que hace muchos años le viene regalando alegrías a la gente y sigue a la altura en cada competición. Es un equipo que siempre compite”. El comentario elogioso al “Negro Medina”, con quien había hablado sobre el pase atrás. El aplauso a Thiago Almada, que decidió de un modo unipersonal asistirlo sin tocarla, porque no es que Leo le pegó el grito. Messi, que “huele el gol” como dice Gallardo, sabía dónde debía ir la pelota y cómo debía definir. Es un momento encantador: hizo 5 goles en dos partidos y pudo haber hecho fácil 3 goles más si se cuenta el penal contra Austria, el gol anulado por offside contra Argelia y un pelotón que le sacaron en el debut en Kansas. Un estadio fascinante como es el de Dallas merecía a un Messi estelar.
-Vos siempre decías “yo sé que Dios un Mundial me va a dar”. ¿Te podrá dar dos?
-(Leo se sorprendió y se sonrió) No sé… Ya sería pedir demasiado, ja. Con lo que Dios me dio, ya hay de sobra. Lo que me toca hoy es disfrutar e intentarlo de nuevo como hicimos siempre. Iremos paso a paso, como lo hicimos siempre. Sin ir mucho más allá. Este grupo va a intentar otra vez que todo termine bien.
(Con información de Infobae)