El elevado costo de los boletos para la final en el MetLife Stadium se atribuye a la ausencia de límites en la plataforma oficial, donde la demanda supera cualquier antecedente en eventos deportivos recientes
La fiebre por el fútbol alcanza cifras nunca vistas en la antesala de la Copa Mundial de la FIFA 2026. El evento, que tendrá lugar en el MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey, ha provocado una escalada sin precedentes en los precios de reventa, con boletos para la final a valores inalcanzables para la mayoría de los aficionados. En el denominado Mercado de Reventa/Intercambio de la FIFA, la especulación ha catapultado el costo de las entradas a niveles extraordinarios, marcando un hito en la historia de los grandes eventos deportivos.
En la plataforma oficial de reventa, se observan cuatro entradas para la final del 19 de julio a tan solo centavos de los 2.3 millones de dólares cada una. Estas localidades específicas se ubican detrás de uno de los arcos, dentro de la grada baja. El bloque 124, fila 45, asientos 33 al 36, es el sector en el que se encuentran estos boletos, que figuran con un precio exacto de 2,299,998.85 dólares por unidad. La ubicación, aunque preferencial para quienes desean una visión cercana al campo, se sitúa justo detrás de la portería, un ángulo que suele ser codiciado por seguidores entusiastas y coleccionistas de experiencias exclusivas.
El fenómeno no se limita a estos asientos. En la misma plataforma, un asiento de pasillo —el número 33 del bloque 146, fila 32, también en la grada baja— se ofrece como “estándar de fácil acceso” por 207,000 USD. En contraste, un asiento de categoría 2, ubicado en la última fila del tercer nivel superior, aparece listado con un precio de 138,000 USD (bloque 310, fila 26, asiento 23). La disparidad es notoria incluso entre asientos contiguos: a pocos pasos, el asiento 21 del mismo sector tiene un valor solicitado de 23,000 USD. Por otro lado, quienes buscan opciones más asequibles encuentran las entradas de menor precio para la final a 10,923.85 USD cada una, ubicadas en la fila 23 del bloque 323, cuatro asientos a escasas filas de la parte superior detrás de la portería.

La dinámica de precios responde a la política del sistema de reventa de la FIFA, que no fija topes para los valores solicitados por los revendedores. La organización se limita a facilitar la plataforma, pero aplica una comisión del 15% al comprador y otra comisión del 15% al vendedor por cada transacción realizada. Este esquema de comisiones dobles incrementa aún más el costo final de las entradas, haciendo que el precio real supere holgadamente los valores iniciales publicados por los revendedores.
La FIFA sostiene que, aunque no interviene directamente en la fijación de precios, su modelo de venta de entradas y de mercado secundario se ajusta a las “prácticas estándar del mercado de entradas para grandes eventos deportivos y de entretenimiento en los países anfitriones”. Según el ente rector, las comisiones asociadas a la reventa están alineadas con los estándares de la industria tanto en el sector deportivo como en el del entretenimiento en Norteamérica. El enfoque de venta implementado, con precios flexibles y variables, busca —según la organización— optimizar tanto las ventas como la asistencia y garantizar que el valor de mercado de los eventos sea justo para todos los participantes. La FIFA subraya que los ingresos obtenidos a través de estos mecanismos son reinvertidos entre sus 211 miembros con el objetivo de fomentar el desarrollo del fútbol a nivel global.
Además de la final, la plataforma oficial exhibe precios elevados para otros encuentros clave del torneo. Las entradas disponibles para la semifinal del 14 de julio en Arlington, Texas, alcanzan los 11,130 USD cada una. Para la semifinal del 15 de julio en Atlanta, los precios listados son de 9,660 USD y 4,360 USD, dependiendo de la ubicación en el estadio. En cuanto a los cuartos de final, se encuentran boletos para el partido del 9 de julio en Foxborough, Massachusetts, por 4,200 USD y 1,610 USD; para el encuentro del 10 de julio en Inglewood, la cifra asciende a 5,730 USD. Los partidos en Miami Gardens, Florida (11 de julio), presentan precios de 4,770 USD y 1,815 USD, mientras que el duelo en Kansas City, Missouri, el mismo día, se ofrece a 4,080 USD. Para el partido por el tercer puesto, programado el 18 de julio en Miami Gardens, se pueden adquirir entradas por 1,125 USD.

La demanda también se refleja en los partidos de la fase de grupos, especialmente en los compromisos de las selecciones anfitrionas. El debut de Estados Unidos frente a Paraguay el 12 de junio en Inglewood, California, presenta precios de 4,105 USD, 2,735 USD, 2,330 USD y 1,940 USD, según la ubicación del asiento. Para el segundo partido de Estados Unidos, el 19 de junio en Seattle frente a Australia, los boletos se ubican en 2,715 USD. El cierre de la fase de grupos para el conjunto estadounidense ante Turquía el 25 de junio, nuevamente en Inglewood, se cotiza a 2,970 USD y 1,345 USD. Por su parte, el debut de Canadá ante Bosnia y Herzegovina el 12 de junio en Toronto está disponible por 3,360 USD, 2,240 USD, 1,645 USD y 980 USD.
En cuanto al partido inaugural del torneo, pautado para el 11 de junio entre México y Sudáfrica en la Ciudad de México, la plataforma de la FIFA no mostraba entradas disponibles al momento de la consulta. Esta ausencia genera incertidumbre entre los aficionados que buscan asegurar su presencia en el inicio del certamen, acrecentando la expectativa en torno a la apertura de nuevos bloques de boletos o la posible aparición de localidades a través de canales oficiales.
(Con información de Infobae)