Alejandro Castañena, presidente de Andeg, advirtió que el panorama financiero eleva la incertidumbre acerca de la capacidad para sostener la provisión de energía y gestionar la vulnerabilidad ante un clima extremo
El presidente de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg), Alejandro Castañeda, advirtió sobre el riesgo de un racionamiento de energía en Colombia si no se adoptan medidas inmediatas frente a la sequía generada por el fenómeno del Niño y la crisis financiera del sector eléctrico. Remarcó que la empresa Air-e mantiene una billonaria deuda con generadores térmicos, lo que pone en jaque la operación del sistema.
Así las cosas, Colombia podría sufrir cortes de electricidad en 2026 debido a la intensificación del fenómeno del Niño, la falta de reservas en los embalses y los problemas económicos que atraviesa el sector eléctrico. Según el dirigente, si no se actúa con rapidez, existe la posibilidad de que el país enfrente restricciones en el suministro durante el primer trimestre de 2027, lo que impactaría tanto a hogares como a industrias en todo el territorio.
No se descarta “meganiño”
“El fantasma del apagón no se puede negar”, afirmó el presidente de Andeg durante el Congreso de Naturgas 2026. Insistió en que la severidad del riesgo depende de la magnitud y duración del evento climático: “El riesgo dependerá de qué tan intenso y qué tan largo sea el fenómeno del Niño”, indicó. No descartó que Colombia pueda afrontar un “meganiño”, con temperaturas y condiciones más secas de lo habitual.

Recordó el episodio más reciente. “Llegamos a los niveles más bajos históricos que ha tenido el país en los últimos 30 años, estuvimos en niveles del 27%”, advirtió respecto a los embalses en 2023. Destacó que una situación similar podría repetirse si no se logra almacenar suficiente agua, garantizar combustible y saldar las deudas pendientes del sector. Advirtió que “muy posiblemente Colombia puede estar en un racionamiento en el primer trimestre del próximo año”, en caso de inacción.
De igual manera, puntualizó que, aunque existen factores favorables, persisten múltiples amenazas. “Tenemos varias cosas a favor, pero tenemos muchas en contra. Y hay que decirlo claro para podernos preparar”, expresó. Enumeró entre los principales peligros la crisis financiera y la insuficiencia de energía firme.
Impacto de la deuda de Air-e en el sistema eléctrico
Una de las mayores preocupaciones de Alejandro Castañeda radica en el efecto de las deudas de Air-e sobre los generadores térmicos. “Air-e le está debiendo a los agentes generadores $1,5 billones”, explicó. Dijo que este monto equivale a lo que normalmente destina una empresa a la compra mensual de combustibles.

Insistió en la dificultad de enfrentar escenarios críticos sin liquidez suficiente. “En el momento más difícil, salir a comprar combustibles dependiendo de créditos con los bancos es un riesgo”, sostuvo. Además, precisó que “hoy, después de 19 meses, esas deudas corresponden a $2,1 billones”, luego de la intervención de la empresa con cuentas en cero.
Alertó que la falta de pago pone en serio peligro la operatividad del sistema. “Si las empresas no tienen la disponibilidad de caja para comprar combustible, Colombia está en riesgo desde el punto de vista financiero de tener un apagón”, señaló. Mostró también preocupación ante la ausencia de datos actualizados. “Hoy en día no tenemos ni idea cuál es la situación financiera de Air-e y sobre eso es muy difícil tomar decisiones”, agregó.
Déficit de capacidad firme y riesgo operacional
El líder de Andeg resaltó el retroceso en la capacidad de reserva energética. “En ese momento teníamos un excedente del 2%, hoy estamos en cero”, precisó, al comparar los datos de 2023 con el escenario actual.
Mencionó que todavía no se sumó nueva capacidad firme fuera de la energía solar en los últimos años. “No hemos sido capaces en los últimos años de agregar nueva capacidad diferente a energía solar”, afirmó. Resaltó que, si bien las renovables aumentan, “las energías renovables no dan la firmeza ni la confiabilidad que necesita el sistema”.
La falta de un colchón energético deja frágil la respuesta ante crisis prolongadas de hidrología o picos de demanda, y eleva el riesgo de desabastecimiento.

Soluciones urgentes para evitar el racionamiento
Alejandro Castañeda insistió en que ya presentó al Gobierno varias acciones de respuesta inmediata. “Lo primero es pagar”, enfatizó, al referirsea a la necesidad de cumplir con las obligaciones pendientes en el sector para restablecer el flujo de capital y garantizar el suministro de combustibles.
Por el lado de la demanda, planteó la creación de incentivos económicos directos para los usuarios que reduzcan su consumo durante el fenómeno del Niño. “Decirle al usuario que no consuma tanto y que tenga un beneficio económico en su factura”, propuso.
También hizo un llamado a movilizar al sector industrial. “La industria tiene cerca del 10% de la capacidad instalada del país para su propia generación”, dijo. Sugirió integrar estos excedentes a la oferta nacional ante emergencias.
Informó que estas propuestas se presentaron de manera oficial. “Hace más de un mes enviamos una comunicación al Ministerio de Minas para decir que hay que irnos preparando”, recordó. Y reconoció que las autoridades ya diseñan un plan para enfrentar el desafío climático y proteger la estabilidad eléctrica de Colombia, impulsadas por la advertencia del sector.
(Con información de Infobae)