Las imágenes aéreas muestran la magnitud de los daños. Un testigo que participó del operativo reveló que el misil de una tonelada permanece enterrado bajo los escombros sin haber explotado. IMÁGENES SENSIBLES
Imágenes captadas por un dron y material de los equipos de rescate documentaron este lunes el operativo de 18 horas en el edificio residencial de Haifa impactado por un misil balístico iraní el domingo, que dejó cuatro muertos entre los escombros.
El metraje aéreo, distribuido por el servicio de emergencias Magen David Adom, muestra la magnitud de los daños en el edificio y los equipos de rescate trabajando en la escena. Las coordenadas del sitio fueron confirmadas por declaraciones oficiales del Servicio de Bomberos e Incendios de Israel y por medios locales.
Un segundo video muestra a los equipos extrayendo cuerpos de entre los escombros, con el ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben-Gvir, observando las tareas en el lugar. Entre quienes participaron del rescate estaba el testigo Boaz Shahar, cuyo relato ilustra la brutalidad del impacto y la suerte que corrieron algunos de los atrapados.
“Estaba sepultado bajo una pared de cemento, de unos dos metros por uno, que se había derrumbado sobre él. Quedó boca abajo en el pozo”, describió Shahar a Reuters sobre uno de los rescatados. “Nos llevó unos tres o cuatro minutos largos sacarlo. Es mucho tiempo cuando estás enterrado bajo una pared. Estaba muy herido.”
Fue también Shahar quien intuyó, en medio del caos, que la ojiva no había detonado. “Fue muy fuerte, pero no sentimos la onda expansiva. Así que dedujimos que había caído, pero no había explotado. Y teníamos razón. El misil de una tonelada sigue ahí. Sin explotar”, afirmó.
Las investigaciones posteriores del ejército y la policía israelíes confirmaron esa percepción: la ojiva, con varios cientos de kilogramos de material explosivo, no detonó al impactar. La energía cinética del golpe fue suficiente para derrumbar varios pisos del edificio, pero evitó una destrucción mucho mayor. De haber explotado, el edificio entero habría quedado destruido y las viviendas cercanas habrían sufrido daños severos, evaluaron las fuerzas de rescate. Como medida de precaución, la policía evacuó varios edificios aledaños mientras los artificieros trabajaban en el lugar.
La Fuerza Aérea israelí determinó que el misil no fue interceptado porque se fragmentó en el aire, lo que alteró su trayectoria prevista e impidió que los interceptores dieran en el blanco. Una sección del proyectil, aparentemente la ojiva, cayó directamente sobre el edificio.
Los cuatro cuerpos recuperados correspondían a dos adultos mayores, un hombre de unos 40 años y una mujer de 35. Ninguno se encontraba en el refugio antiaéreo del edificio al momento del impacto. La mayoría de los residentes que sí habían buscado refugio resultaron ilesos.
Los ataques no se limitaron a Haifa. Horas después del impacto mortal, Irán lanzó un segundo misil de racimo sobre la misma ciudad, hiriendo levemente a cuatro personas, entre ellas dos niñas que sufrieron inhalación de humo.
El centro del país también fue blanco de una nueva andanada: en Petah Tikva, una mujer de 34 años quedó herida de gravedad cuando una submunición explotó a metros de ella mientras estaba junto a su automóvil. En Tel Aviv, un hombre resultó levemente herido por fragmentos de vidrio. En total, se registraron entre 15 y 20 puntos de impacto en la zona central. Una mujer de 90 años quedó en estado grave tras caer mientras corría hacia el refugio. El sur del país también fue atacado, aunque los misiles fueron interceptados sin causar víctimas.
El conflicto entre Israel e Irán cumplió su sexta semana con señales de creciente escalada regional. Desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, más de 500 misiles balísticos han sido lanzados desde territorio iraní, con un saldo de 18 civiles muertos en suelo israelí.
(Con información de Infobae)