Desde escenas cotidianas hasta momentos clave, la producción introduce cambios respecto a los registros conocidos
La serie Love Story, producida por Ryan Murphy para Disney+ en Latinoamérica, ha reactivado el interés en la relación entre John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette. La producción dramatiza su noviazgo, matrimonio y vida pública antes de su fallecimiento en un accidente aéreo en 1999.
El estreno de la serie ha generado un renovado interés en la vida de JFK Jr. y Carolyn Bessette, así como en los espacios y momentos asociados a su historia.
Al mismo tiempo, ha impulsado el debate sobre la representación de figuras públicas en producciones de entretenimiento, particularmente en lo que respecta a la fidelidad histórica y el uso de licencias narrativas.
De hecho, Sasha Chermayeff, amiga íntima de la pareja fallecida, criticó el programa y declaró a Page Six que los guionistas y productores no conocían en lo más mínimo al matrimonio.
Desde su inicio, cada episodio advierte que ciertas representaciones han sido dramatizadas o ficcionalizadas con fines narrativos. Sin embargo, hay situaciones que sí sucedieron de manera fiel a la realidad, como es el caso de sus frecuentes salidas a restaurantes de lujo en Nueva York.
En la trama, el periodista y la publicista aparecen en lugares como Indochine, The Odeon y Bubby’s. Ron Silver, chef y propietario de Bubby’s, señaló en una entrevista que el restaurante funcionaba como un espacio recurrente donde ambos acudían juntos y con sus amigos.
A continuación te mostramos los puntos que fueron cambiados en la serie:
La primera cita

En el primer episodio, la serie muestra la primera cita entre John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette en el restaurante Panna II Garden, ubicado en el East Village.
Aunque el propietario del lugar, Bashir Khan, confirmó a The New York Post que la pareja era cliente habitual durante los años noventa, no existe evidencia que respalde que ese sitio haya sido el escenario de su primer encuentro.
A pesar de ello, la escena ha generado interés entre el público, atrayendo a visitantes que buscan recrear el momento mostrado en la pantalla.
La representación de Daryl Hannah

La serie incluye la relación previa de John F. Kennedy Jr con la actriz Daryl Hannah, interpretada por Dree Hemingway. En la trama, su figura es retratada como una mujer posesiva y egocéntrica.
Incluso, a lo largo de los capítulos hay escenas donde Daryl consume cocaína, usa drogas con una reliquia familiar que perteneció al presidente John F. Kennedy y compara el fallecimiento de Jacqueline Kennedy Onassis, con la muerte de su perro.
Después del estreno de la serie, Hannah publicó un ensayo en el periódico The New York Times en el que cuestionó la forma en que la producción televisiva retrata su relación con Kennedy Jr.
Según la actriz, el personaje que utiliza su nombre es mostrado con rasgos que, afirma, no reflejan su personalidad ni su comportamiento durante la relación con el hijo del ex presidente.
“Presenta a un personaje que usa mi nombre y la presenta como yo. La elección de retratarla como irritante, egocéntrica, quejosa e inapropiada no fue casualidad”, escribió.
Y añadió: “Nunca he presionado a nadie para que se case. Nunca he profanado ninguna reliquia familiar ni he invadido el recuerdo privado de nadie. Nunca he publicado ninguna noticia en la prensa. Nunca he comparado la muerte de Jacqueline Onassis con la de un perro”.
Las tensiones familiares

Otro eje narrativo de la serie es la supuesta tensión entre Carolyn Bessette y Caroline Kennedy, hermana de John F. Kennedy Jr.
En el episodio 4, ambas mujeres tienen una acalorada discusión sobre los planes de la boda.
Asimismo, en el episodio 6, Carolyn le pide a Caroline que sea su dama de honor en lugar de su propia hermana, Lauren, porque no quiere que le guarde rencor. Pero, mientras Carolyn se prepara para la ceremonia, se ve a Caroline indiferente y desinteresada en los preparativos de la boda.
Sin embargo, testimonios de asistentes a la boda, como Sasha Chermayeff, indican que no se percibieron tensiones durante el evento.
Chermayeff señaló que, si bien existían dinámicas complejas entre ambas familias, estas no se manifestaron de forma evidente en la ceremonia. También mencionó que no recuerda que Caroline Kennedy desempeñara funciones específicas dentro del cortejo nupcial.
La boda en Cumberland Island

La serie sitúa correctamente la boda en la histórica Primera Iglesia Bautista Africana en Cumberland Island, Georgia, donde la pareja contrajo matrimonio en 1996.
No obstante, añade elementos como un retraso significativo de la novia y la incomodidad de los invitados debido al calor. De hecho en la trama se sugiere que los invitados esperaban impacientemente a la novia, quien llegó con dos horas de retraso debido a un problema con su vestido.
Según Sasha Chermayeff, estas situaciones no ocurrieron de la manera mostrada. De acuerdo con su testimonio, la ceremonia se desarrolló en condiciones climáticas agradables y sin molestias para los asistentes.
“La novia siempre se tomará su tiempo y saldrá cuando esté lista; a nadie le importó. La idea de que fue algo incómodo y todo lo que la gente escribió es simplemente errónea. No hacía calor ni era incómodo en absoluto. El clima era realmente precioso”, dijo.
Además, se indicó que la novia proporcionó abanicos a los invitados como medida preventiva, aunque no fueron necesarios.
La percepción de Carolyn en la familia Kennedy

En la serie, Carolyn Bessette es presentada como una figura que enfrenta dificultades para ser aceptada dentro de la familia Kennedy, incluyendo a Caroline Kennedy y a Ethel Kennedy.
No obstante, Douglas Kennedy afirmó que esta representación no coincide con la realidad, indicando que Carolyn era bien recibida y apreciada por quienes la rodeaban.
“Es difícil plasmar las complejidades de la vida de las personas en películas o televisión. Si conoces a la gente, este tipo de producciones a menudo no logran captar la esencia de quiénes eran”, expresó.
La renuncia de Carolyn a su trabajo en Calvin Klein

La producción muestra a Carolyn dejando su trabajo en Calvin Klein tras su matrimonio, argumentando que su relación con John F. Kennedy Jr. interfería con su desempeño profesional.
Sin embargo, Sasha Chermayeff indicó que la decisión estuvo relacionada con la necesidad de centrar la atención pública en la carrera periodística de su esposo, particularmente en la revista George, fundada en 1995.
Además, supuestamente existía un “conflicto de intereses” para los anunciantes si Carolyn permanecía en Calvin Klein.
“Se suponía que ella debía renunciar a casi todo para que sus decisiones profesionales fueran más aceptables para el mundo, y me entristece”, dijo Chermayeff, señalando que en los años 90, las mujeres “no eran realmente tan importantes”.
(Con información de Infobae)