Una tecnología respaldada por años de pruebas y aprobaciones en ligas menores facilitará la revisión de decisiones arbitrales, limitando el número de impugnaciones disponibles para cada equipo durante un partido
La Major League Baseball avanzará hacia la automatización de las decisiones arbitrales en la temporada 2026, instaurando un sistema de desafíos a partir del cual las jugadas podrán ser revisadas mediante tecnología de cámaras y algoritmos. Esta innovación, cuyo objetivo es incrementar la precisión y la transparencia en la definición de bolas y strikes, fue confirmada tras casi cinco años de ensayos intensivos que abarcaron ligas menores y exhibiciones, según ABC News.
El sistema automático de bolas y strikes (ABS) será empleado en el más alto nivel del béisbol profesional bajo una modalidad donde el umpire humano emite la primera decisión y los equipos pueden impugnar hasta dos jugadas por partido.
Al solicitar el desafío, si el equipo acierta, conserva la opción; si no, la pierde, disponiendo de un desafío adicional solamente en entradas extra. Solo el bateador, el lanzador o el receptor pueden solicitarlo, señalizando la intención con un toque discreto en el casco o la gorra, sin asistencia del banquillo.
El margen para interponer la impugnación es de dos segundos, periodo tras el cual la imagen de la jugada aparece en el marcador y la transmisión televisiva, y el umpire actualiza el conteo. Este procedimiento ya se aplicó en 288 partidos durante el último entrenamiento primaveral, afirma ABC News.
Implementación del sistema automático
A través de cámaras dotadas de la tecnología Hawk-Eye, el ABS determina si un lanzamiento atraviesa la zona de strike, considerando la altura individual de cada bateador, la cual se mide entre las 10 de la mañana y el mediodía durante la pretemporada para conservar la uniformidad.
Las mediciones se realizan sin calzado, y los datos son verificados por el Southwest Research Institute, instituto independiente de investigación aplicada. ABC News indica que la calibración requiere menos de un minuto por jugador.
Las revisiones efectuadas durante el último entrenamiento primaveral demoraron en promedio 13,8 segundos, de acuerdo con ABC News.

Funcionamiento y tiempos del desafío
La estadística recogida en ligas menores muestra que los desafíos fueron exitosos en aproximadamente el 50 % de las ocasiones.
En Triple-A, la última temporada arrojó un 49,5% de aciertos, apenas por debajo del 50,6% del año anterior. Las defensivas, especialmente los receptores, se consolidaron en el uso estratégico de esta herramienta, alcanzando el 53,7% de sus revisiones frente al 45% logrado por los bateadores. Las tasas de desafío aumentan en situaciones críticas: solo el 1,6% de los primeros lanzamientos es impugnado, un porcentaje que sube hasta el 8,2 % en cuentas completas.
La zona de strike manejada por el ABS se ajusta estrictamente al reglamento, mostrando un rectángulo que contrasta con la forma ovalada tradicional aplicada por los umpires. La anchura se redujo en 2022 de 48,3 a 43,2 cm, igualando la medida de home y generando un incremento en las bases por bolas otorgadas, aunque solo con ligeras variaciones en los ponches. Desde 2022, la base de la zona se fija en el 27 % de la altura del bateador, mientras que el límite superior, tras ajustes sucesivos, llegó a 53,5 % en 2024 tras quejas de los lanzadores, como indica ABC News.
Estadísticas y efectividad de los desafíos
El ABS emite su veredicto en el punto medio de la base de home —21,59 centímetros desde el frente y el fondo—, en tanto que la normativa establece que la zona es un cubo por el cual cualquier parte de un lanzamiento la convierte en strike.
La precisión de los umpires humanos, según los registros de UmpScorecards, plataforma de análisis estadístico de decisiones arbitrales citada por ABC News, se sitúa en 94 %.
El análisis temporal indica que el porcentaje de impugnaciones pasó del 1,9% en las tres primeras entradas al 3,6% en la novena.
Historia y evolución de ABS en ligas menores
El proyecto ABS se inició en las ligas menores en 2019 y fue aplicado en el partido de estrellas de la Atlantic League ese mismo año, así como en la Arizona Fall League para prospectos destacados.
En 2021, el sistema se instaló en ocho de los nueve estadios de la Low-A Southeast League y luego se trasladó a Triple-A en 2022, donde primero coexistieron partidos con decisiones completamente automáticas y otros en los que solo se recurría al desafío. Desde el 26 de junio de 2024, en Triple-A se emplea exclusivamente la modalidad de desafíos.
Durante el último Juego de Estrellas de la MLB, cuatro de cinco desafíos presentados sobre las decisiones del umpire Dan Iassogna resultaron acertados.
(Con información de Infobae)