2441 views 7 mins 0 comments

El director del agencia atómica de la ONU prevé negociaciones entre Irán y EEUU este fin de semana en Pakistán

In Internacionales
marzo 25, 2026

Rafael Grossi dijo que podría haber conversaciones en Islamabad, mientras mediadores pakistaníes presionan por un encuentro presencial tras la propuesta de 15 puntos de Trump para llegar a un cese del fuego

El director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, informó este miércoles que Estados Unidos e Irán podrían mantener conversaciones directas este fin de semana en Pakistán, en un esfuerzo por frenar un conflicto que entra en su cuarta semana y que ha dejado severos daños en la infraestructura iraní. La declaración del máximo responsable del organismo nuclear de la ONU es la señal más concreta hasta ahora de que las negociaciones indirectas impulsadas por mediadores pakistaníes podrían dar paso a un encuentro presencial.

“Creo que podría haber conversaciones este fin de semana en Islamabad”, declaró Rafael Mariano Grossi al diario italiano Corriere della Sera. El diplomático argentino, quien describió la situación actual como un escenario de “responsabilidad por la paz”, señaló que el OIEA está listo para actuar como un interlocutor imparcial en el encuentro.

La posible cumbre en la capital paquistaní se produce en un momento crítico. Según funcionarios paquistaníes que hablaron bajo condición de anonimato, Teherán ya ha recibido una propuesta de alto el fuego de 15 puntos por parte de Washington. El plan aborda temas que van desde el alivio de las sanciones y la cooperación nuclear civil hasta límites estrictos al programa de misiles de Irán y garantías para la navegación en el Estrecho de Ormuz.
Grossi anticipó que, a diferencia de intentos previos, la agenda de este fin de semana será “más amplia”. Según el jefe de la OIEA, las discusiones no se limitarán únicamente al dossier nuclear, sino que incluirán el papel de las milicias aliadas de la República Islámica y garantías de seguridad recíprocas.

Un cambio en la dinámica de poder

El jefe del organismo nuclear sugirió que las tres semanas de hostilidades han alterado el equilibrio en la mesa de negociaciones. Los bombardeos recientes han afectado significativamente la infraestructura económica, energética y productiva de Irán, lo que, según Grossi, podría forzar un diálogo “más neto”.

“Podemos imaginar un escenario donde los estadounidenses pidan enriquecimiento cero”, explicó Grossi. Aunque Irán considera el enriquecimiento de uranio para fines civiles una “línea roja” de autonomía nacional, el diplomático sugirió que una suspensión temporal —de entre cinco a diez años— podría ser la clave para una solución diplomática que evite una salida puramente militar.

Actualmente, la preocupación técnica se centra en los 400 kilogramos de uranio enriquecidos al 60% que Irán mantiene en instalaciones como Isfahán y Natanz. Grossi advirtió que dicho nivel es “casi militar” y que ninguna nación sin armas nucleares opera en esos rangos. Una de las opciones sobre la mesa sería el traslado de este material a un tercer país o su dilución inmediata.

FOTO DE ARCHIVO: Imagen de
FOTO DE ARCHIVO: Imagen de satélite muestra la central nuclear de Bushehr, en la provincia de Bushehr, Irán, 26 de mayo de 2025. 2025 Planet Labs PBC/Handout via REUTERS

En paralelo a los esfuerzos diplomáticos, la situación de seguridad en las instalaciones nucleares se ha vuelto precaria. La empresa estatal rusa Rosatom, que gestiona la planta de Bushehr en el sur de Irán, anunció el miércoles que ha comenzado a reducir su personal al mínimo tras un segundo ataque en las inmediaciones de la central. “La salud y la vida de nuestros empleados son nuestra máxima prioridad”, afirmó Alexéi Lijachov, director de la corporación, quien confirmó que un grupo de especialistas ya partió hacia la frontera con Armenia. Aunque no se registraron víctimas ni daños directos al reactor en funcionamiento, expertos advirtieron que la destrucción de la infraestructura externa, como los sistemas de refrigeración o el suministro eléctrico, representa un peligro extremo para la seguridad nuclear.

Presión política

En Washington, el presidente Donald Trump ha descrito los contactos actuales con Teherán como “muy sólidos”, insistiendo en que existe un consenso sobre la necesidad de que Irán renuncie explícitamente a las armas nucleares. Sin embargo, la presión doméstica aumenta: una reciente encuesta de AP-NORC revela que el 59% de los estadounidenses considera “excesiva” la acción militar en Irán, mientras que el 45% muestra una gran preocupación por el alza en los precios de la gasolina.

Mientras se preparan las mesas en Islamabad, la situación militar sigue siendo volátil. El Pentágono se dispone a desplegar al menos 1.000 tropas adicionales de la 82.ª División Aerotransportada en la región. Por su parte, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y el jefe del ejército, el mariscal de campo Asim Munir, han intensificado las gestiones de mediación para asegurar que las conversaciones de este fin de semana sean “concluyentes”.

Grossi insistió en que, aunque la presión militar ha tenido efectos, Irán mantiene intactas sus capacidades técnicas. “El material nuclear sigue ahí”, advirtió, subrayando que la única vía para una estabilidad predecible es un acuerdo diplomático duradero que sustituya al colapsado pacto de 2015.

Comparte